Cirugía oral y maxilofacial en Honduras
La cirugía oral resuelve lo que no puede tratarse de forma conservadora: cordales incluidos, dientes retenidos, quistes, frenillos y las intervenciones que preparan el terreno para implantes o prótesis. La mayoría se realiza con anestesia local y en la propia consulta.
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¿Qué es la cirugía oral y maxilofacial?
La cirugía oral trata quirúrgicamente las patologías de la boca y los maxilares. La cirugía maxilofacial es una especialidad médica más amplia, que abarca además el territorio facial completo: traumatismos, tumores, malformaciones y cirugía ortognática.
En la práctica diaria, la mayor parte del volumen lo ocupan tres cosas: extracción de cordales, cirugía preparatoria para implantes o prótesis y manejo de lesiones quísticas o de partes blandas.
Casi todo se realiza con anestesia local en la consulta. La sedación se reserva para intervenciones largas, pacientes con ansiedad marcada o casos complejos, y la anestesia general para cirugía mayor en ámbito hospitalario.
Un principio que conviene tener claro: no toda muela del juicio hay que extraerla. La indicación depende de si está causando o va a causar problemas. Extraer de forma preventiva un cordal correctamente erupcionado, funcional y bien higienizable no está justificado, aunque sea una creencia extendida.
¿Cuándo se indica una intervención?
Motivos que llevan a cirugía:
- Cordales con pericoronaritis de repetición, es decir, infecciones del capuchón de encía que los cubre.
- Cordal que daña al molar vecino, produciendo caries o reabsorción en su cara posterior.
- Quiste asociado a un diente incluido.
- Dientes retenidos que no erupcionan y bloquean un tratamiento de ortodoncia.
- Restos radiculares de piezas fracturadas o muy destruidas.
- Frenillo lingual o labial que limita la movilidad, el habla o la lactancia.
- Lesión que requiere biopsia para diagnóstico.
- Preparación del reborde antes de una prótesis o de implantes.
Y situaciones que corresponden a ámbito hospitalario: infecciones que se extienden por los planos del cuello, fracturas maxilares y alteraciones esqueléticas que requieren cirugía ortognática, siempre combinada con ortodoncia antes y después.
Intervenciones más frecuentes
Extracción de cordales
La intervención más habitual. Su dificultad depende de la posición, la profundidad y la relación con el nervio.
Dientes retenidos
Extracción o exposición quirúrgica para que la ortodoncia pueda traccionar la pieza a su sitio.
Frenectomía
Corrección del frenillo lingual o labial cuando limita la movilidad, el habla o la lactancia.
Biopsia oral
Toma de muestra de una lesión para diagnóstico anatomopatológico definitivo.
Quistes maxilares
Extirpación de lesiones quísticas, frecuentemente asociadas a dientes incluidos.
Cirugía preprotésica
Regularización del reborde óseo y de tejidos blandos para que una prótesis asiente bien.
Injerto óseo
Aporte de volumen previo o simultáneo a la colocación de implantes.
Cirugía ortognática
Reposicionamiento quirúrgico de los maxilares en alteraciones esqueléticas. Siempre combinada con ortodoncia.
Cómo es el proceso paso a paso
- Estudio de imagen. Panorámica y, en cordales cercanos al nervio dentario, tomografía cone beam.
- Valoración del riesgo. Se analiza la relación con el nervio y el seno, y se revisan medicación y patologías generales.
- Consentimiento informado. Explicación de riesgos concretos, especialmente el de alteración temporal de la sensibilidad.
- Anestesia. Local en la mayoría de los casos; sedación en intervenciones largas o pacientes con ansiedad.
- Intervención. Acceso, extracción o exéresis y sutura. La duración depende mucho de la dificultad.
- Postoperatorio. Pauta de frío, analgesia y cuidados. Retirada de puntos habitualmente entre siete y diez días.
Cuánto dura y qué esperar después
La inflamación alcanza su máximo entre las 48 y las 72 horas y luego cede. Saberlo evita alarmarse el segundo día, cuando el paciente suele pensar que va a peor. El frío local ayuda las primeras 24 horas; a partir de ahí resulta más útil el calor suave.
Las primeras horas conviene no enjuagarse, no escupir y no fumar, y evitar bebidas con pajilla. Todo eso puede desalojar el coágulo y provocar una alveolitis, que es un dolor intenso que aparece al segundo o tercer día y requiere tratamiento en consulta. El tabaco multiplica ese riesgo.
Dieta blanda y fría los primeros días, masticando por el lado contrario, y reanudar la higiene con cuidado desde el día siguiente: la zona debe mantenerse limpia, aunque sin agredirla.
El riesgo específico que hay que conocer antes de una extracción de cordal inferior es la alteración de la sensibilidad del labio o la lengua por proximidad al nervio dentario. Es poco frecuente y casi siempre temporal, pero es la razón por la que en casos de riesgo se pide tomografía: permite ver la relación real y planificar en consecuencia. Motivos para volver antes de la revisión: dolor que aumenta a partir del tercer día, fiebre, sangrado que no cede o dificultad creciente para abrir la boca.
Cuánto cuesta una cirugía oral en Honduras
Factores que determinan el precio:
- Complejidad. Una extracción simple y un cordal incluido en hueso no son comparables.
- Número de piezas intervenidas en la misma sesión.
- Pruebas de imagen. La tomografía se indica cuando hay proximidad al nervio.
- Tipo de anestesia. La sedación supone un coste añadido y requiere personal específico.
- Material. Injertos, membranas y suturas específicas en cirugías de mayor entidad.
- Estudio anatomopatológico cuando se extirpa una lesión.
Conviene preguntar si el presupuesto incluye la revisión postoperatoria y la retirada de puntos, si la medicación va aparte y si el estudio de imagen previo está contemplado. En cordales, merece la pena preguntar también si se ha valorado la relación con el nervio y si el caso requiere tomografía: es una pregunta que ayuda a distinguir una planificación cuidadosa de una rutinaria.
Consulta las guías de precio por tratamiento, con los factores que mueven cada presupuesto y qué preguntar antes de aceptarlo.
Cirugía oral y maxilofacial por ciudad
Preguntas frecuentes
¿Hay que sacarse siempre las muelas del juicio?
No. Un cordal bien erupcionado, funcional y que se puede higienizar no tiene por qué extraerse. La indicación aparece cuando produce infecciones de repetición, daña al molar vecino, tiene un quiste asociado o no hay espacio para que erupcione correctamente.
¿Cuánto dura la inflamación tras una extracción?
El pico se alcanza entre las 48 y las 72 horas y después va cediendo, con mejoría clara hacia el quinto o séptimo día. Que el segundo día se vea peor que el primero es lo esperable y no indica complicación. Sí lo indica el dolor que aumenta a partir del tercer día.
¿Qué es la alveolitis?
Es la pérdida del coágulo que protege el alvéolo tras una extracción. Produce un dolor intenso que aparece al segundo o tercer día y que no cede bien con analgesia. Requiere limpieza y curación en consulta. Fumar, enjuagarse con fuerza o usar pajilla los primeros días son los principales factores que la favorecen.
¿Puedo perder sensibilidad en el labio?
Es un riesgo conocido en la extracción de cordales inferiores, por la proximidad al nervio dentario. Es poco frecuente y en la gran mayoría de los casos temporal. Cuando el estudio muestra una relación estrecha con el nervio se pide tomografía para planificar la técnica y reducir ese riesgo.
¿Se pueden extraer varias muelas el mismo día?
Sí, es frecuente hacerlo por lados o por cuadrantes para concentrar el postoperatorio. Extraer los cuatro cordales en una sola sesión suele reservarse para casos con sedación, porque la recuperación es más incómoda al no quedar un lado libre para masticar.
¿Necesito antibiótico después de una extracción?
No siempre. Se indica cuando había infección previa, en cirugías largas o con colocación de injertos, y en pacientes con determinadas condiciones médicas. En una extracción simple sin infección no suele ser necesario, y tomarlo sin indicación no reduce las complicaciones.
Tomo anticoagulantes, ¿puedo operarme?
En la mayoría de los casos sí y sin suspender la medicación, porque interrumpirla suele suponer un riesgo mayor que el sangrado. Lo que cambia es el manejo local, con medidas hemostáticas y sutura. Es imprescindible informar del tratamiento y de cualquier otra medicación antes de la intervención.
Agenda tu valoración
Buena parte de las complicaciones en cirugía oral se evitan con una planificación previa adecuada y con instrucciones postoperatorias claras. Una valoración con estudio de imagen permite conocer la dificultad real del caso y qué precauciones requiere.